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  Prehistoria de las Islas Baleares
 

HISTORIA DE LAS ISLAS BALEARES

                El nombre de las Islas Baleares proviene del cartagines, de la palabra ba’le yaroh, que significaría “Los que ejercitan el arte de tirar piedras” en referencia a los honderos balerares que nutrirán durante la antigüedad a los ejércitos cartagineses y romanos como mercenarios.

                Los griegos la denominaron Gimnesias que sería la isla de los gimnetas, que significa desnudos y era el término usado en el ejército griego para definir a las tropas ligeras, es decir, las que luchan sin armadura.

                Los griegos les dieron nombres a las islas: Kromiusa (isla de las cebollas.Mallorca), Melusa (isla de los melones o de animales pequeños.Menorca), Pitiusa (Isla de los pinos.Ibiza), Ofiusa (Isla de los reptiles.Formentera).

                Los romanos utilizaron el término de Baleares para Maiorica (Mallorca) y Minorica (Menorca) y el de Pitïusas para Ibiza y Formentera.

                Según la mitología los primeros pobladores son descendientes de los troyanos que huyen de la ciudad tras su derrota:

“Y otros, después de navegar como cangrejos en las rocas de Gimnesis rodeados de mar, arrastraron su existencia cubiertos de pieles peludas, sin vestidos, descalzos, armados de tres hondas de doble cordada. Y las madres señalaron a su hijos más pequeños, en ayuno, el arte de tirar; ya que ninguno de ellos probará el pan con la boca si antes, con piedra precisa, no acierta un pedazo puesto sobre un palo como blanco”

                                                                                                              Licofronte de Calcis, Alexandra

La evolución de la prehistoria en las Islas Baleares

1.     Los primeros pobladores

                La llegada de los primeros pobladores a las Islas Baleares no es fácil de documentar, ya que no tenemos ningún documento y hay que basarse en los restos arqueológicos que encontramos.

                Los primeros pobladores estables de Baleares son de entre el 3.000 y el 2.500 aC y llegaron navegando desde la península, ya que la navegación se hace mediante cabotaje en dos días de navegación, siempre hay tierra a la vista y los barcos encontrados en otros lugares permiten realizar la travesía.

                Los primeros yacimientos donde encontramos presencia de pobladores mallorquines son los yacimientos de Son Gallard y Son Matge, ambos en la zona de Valldemossa.

2.     Calcolítico

El calcolítico o edad del cobre en las Baleares data de entre el 2.500 y el 2.000 aC. Es el momento en el que se produce la consolidación de la población en Baleares que vivirá en poblados formados por cabañas circulares, con un zócalo de piedra (pared de piedra baja) y un techo formado por ramas. En estos poblados no se han encontrado restos de murallas que los delimiten.

Algunos poblados serían Son Ferrandell-Son Oleza en Mallorca y el Puig de ses Torretes en Ibiza.

En estos poblados se practicaba la ganadería, ya que se han encontrado restos de cabras, ovejas, cerdos y bueyes y la agricultura, pues se han encontrado restos de herramientas utilizadas para la siega de cereales e indicios de siembra de plantas leguminosas y medicinales.

No solo hay restos de estos elementos si no que también encontramos elementos que nos indican que se transformaban productos como cilindros de cerámica perforada que tradicionalmente se han dicho que eran queseras, pesas de telar, con lo cual hay hilado de fibras y restos de una pequeña industria de cobre mediante el fundido del cobre en el interior de vasijas.

El enterramiento era colectivo en dólmenes como el de Ses Roques Llises en Menorca o el dolmen de s’Aigua Dolça en Mallorca.

3.     La edad del bronce

La edad del bronce en Mallorca y Menorca data de entre el 2.000 a.C hasta el 900 aC aproximadamente, ya que ya hemos hablado de la dificultad para datar los restos que encontramos.

Los cambios más relevantes en este periodo es que se sustituyen las cabañas circulares como lugares de habitación por construcciones ciclópeas (realizadas con grandes piedras) que son los navetiformes que tienen forma de herradura alargada y que albergaban a una familia numerosa y el uso de hipogeos para los enterramientos que son excavados en las paredes de las montañas y sustituyen a los dólmenes.

Algunos poblados navetiformes son: Clossos de can Gaia en Mallorca, o Son Mercer de Baix en Menorca, también encontramos naviformes en poblados calcoliticos como Son Ferrandell-Son Oleza.

Los navetiformes pueden aparecer aislados o adosados en grupos de dos, tres o cuatro como los de Canyamel.

Los hipogeos están relativamente cerca de los poblados y no se han podido estudiar demasiado ya que han sido saqueados desde la antigüedad. En algunos se han encontrado restos de ofrendas dentro de vasijas cerámicas.

Ejemplos de estos yacimientos son Hipogeo de la torre del Ram en Menorca, cala Sant Vicenç o Son Caulelles en Mallorca.

A finales de la edad del bronce se abandonan los enterramientos en hipogeos y se sustituye por los enterramientos en cuevas naturales que se cerraran con grandes pìedras.

Ejemplos de estos yacimientos son el Coval de Pep Rave o Son Maimo en Mallorca y la cova del Carritx en Menorca.

Al final de la edad del bronce encontramos en Menorca las navetas de enterramientos, que son grandes construcciones ciclópeas donde se enterraba a la gente. Solamente las encontramos en Menorca.

La más conocida es la naveta des Tudons.

En este periodo de la historia de Mallorca encontramos que la alimentación seria la misma que durante el calcolitico, pero hay un aumento en la población de Mallorca y Menorca, sin que encontremos navetiformes en las Pitïusas, aunque hay restos de construcciones megalíticas.

Si que hay constancia de un aumento del comercio, ya que en Mallorca no hay estaño y encontramos algunos objetos de bronce, lo que implica la existencia de comercio, así como el establecimiento de algunos poblados en lugares costeros que controlan zonas de fácil desembarco.

4.     La edad del hierro

Durante la edad del hierro se produce la cultura talayótica se inicia en torno al año 900 Ac y se construyen talayots hasta el 550Ac que se inicia el periodo postalayótico hasta el 123 Ac que se produce la conquista romana.

                La cultura talayótica se desarrolla únicamente en Mallorca y Menorca, ya que las Pitïusas están bajo control de la ciudad púnica de Carthago del norte de África.

                Los edificios típicos de la cultura talayótica son los talayots, que pueden ser circulares o cuadrados. La función de los talayots es variada, algunos autores los definen como elementos defensivos, pero también encontramos que en su interior se realizaban actividades comunales como el reparto de alimentos o reuniones de las personas importantes del poblado.

                Los talayots tienen una columna central de tipo mediterráneo, en la base es más estrecha y sostenía lajas de piedras que servían de techo o vigas de madera. Los talayots de Mallorca están construidos con piedras más grandes que los de Menorca, pero ambos son construcciones ciclópeas.

                Encontramos talayots en: Hospitalet Vell y Son Fornés, dentro de los poblados y en Capocorb Vell que es una gran concentración de talayots circulares y cuadrados que podía ser un recinto ceremonial, ya que en las cercanías encontramos un poblado y santuarios.

                En este momento los poblados se fortifican apareciendo rodeados de una muralla. La función de la muralla es proteger el poblado y a la vez remarcar el control del territorio, ya que en este periodo hay un incremento de la población y seguramente se incrementaron los conflictos por los recursos, además los poblados ya no se construyen en las llanuras fértiles sino que se construyen en lugares donde el control visual del terreno es importante. En los periodos anteriores no encontramos murallas.

                En Menorca encontramos santuarios de taula que no encontramos en Mallorca. Son recintos descubiertos con forma de riñón y que tienen una estructura megalítica en forma de T. Su función era religiosa.

                Algunos santuarios de taula son: Talati de dalt o Trepuco.

                En Menorca se mantiene el uso de los navetiformes construidos a final del bronce como lugares de enterramientos.

                Las casas de los poblados son más pequeñas que en la edad del bronce y aparecen unidas unas con otras y con espacios interiores separados por pequeños muros, ya que las habitaciones tenían funciones diferentes.

                Además de talayots tenemos otras construcciones como son los turriformes y las plataformas escalonadas que permitían el control del territorio y realizar algunas actividades rituales.

                Los enterramientos de la cultura talayótica se producen en abrigos, cuevas naturales y estructuras artificiales, en algunos puntos encontramos enterramientos en cal.

                La alimentación se basaba en la ganadería, ya que hasta avanzado el talayótico hay escasos restos de herramientas destinadas a la agricultura y al almacenamiento de grano.

                El comercio con la cultura púnica es importante, encontrando restos variados que lo acreditan.

                En la isla de Ibiza encontramos asentamientos de cultura púnica, siendo el más antiguo el yacimiento de Sa Caleta de alrededor del siglo VIII aC, siendo abandonado con la fundación de la ciudad de Ebussus.

                La isla de Ibiza fue importante en el entramado comercial púnico y con el comercio con la cultura talayótica de Mallorca, con exportaciones de sal y productos agropecuarios. La importancia del comercio ebusitano fue tan grande que llegaron a acuñar moneda propia entorno al siglo IV aC, encontrándose en varios puntos del mediterráneo.

                La necrópolis más importante de Ibiza es la del Puig des Molins, donde encontramos enterramientos con ajuares funerarios.

5.     La conquista romana

Tras la II guerra púnica y la conquista de la costa mediterránea por la república romana, el senado romano decide conquistar las Baleares, ya que eran un foco de piratería que dificultaba el comercio romano en el mediterráneo y que controlando las Baleares tiene el control del Mediterráneo occidental.

En el año 123aC el senado romano ordena a Quinto Cecilio Metelo que conquiste las Baleares. La conquista contó con la oposición de los honderos baleares que tenían instrucción de combate debido a que habían servido como mercenarios en los ejércitos romanos y cartagineses durante la II guerra púnica.

La conquista fue rápida, pero no debió ser sencilla, ya que a su vuelta a Roma el cónsul Quinto Cecilio Metelo, recibió el apodo de “Balearico” y se celebro su vuelta con un triunfo (entrada ceremonial en Roma con el ejército).

Las Baleares sufrieron una rápida romanización, adaptando las costumbres romanas, fundándose dos ciudades en Mallorca (Palma y Pollentia) y reconociéndose otras como Guium, Tuccis y Bocchoris que eran preexistentes.

La conquista romana provoco que las Baleares se incorporaran al mundo romano y en el comercio exportando productos agrícolas y productos derivados como aceite y vino.

A pesar de todo la cultura talayótica pervivió durante siglos, manteniéndose habitados los poblados talayoticos.

Prehistoria de las Islas Baleares en pdf 

 

       

 

 
   
 
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